UNA OLLA A PRESIÓN PUEDE ESTALLAR
La rabia y la ira son temas que han aparecido en repetidas ocasiones en nuestro particular Diván. De nuevo, un reportaje de TV3 del programa "bricolatge emocional" habla sobre ello, aprovechemos para dar un repaso a su contenido:En ocasiones, nuestra cabeza es como una olla a presión; los conflictos hacen subir la temperatura y las emociones empiezan a hervir. Sino existe ninguna válvula de escape, la presión continua aumentando, y existe el peligro de que explote la olla. Cuando la olla explota, arrastra todo lo que encuentra; parece que no exista nada que pueda parar esta fuerza, ni siquiera nosotros mismos. Después de la explosión, no queda nada, el terreno se ha quedado sin provisiones...Nuestra ira ha arrasado con todo.
IRA. ¿ Qué podemos hacer cuando estamos enfadados ?
Identificar que sentimos una emoción visceral.
Relativizar, alejándonos de la emoción y dejando que se enfríe.
Frenar, poniendo nuestras emociones en cuarentena.
Enric Àlvarez. Jefe psiquiatría Hospital Sant Pau: Podemos decir que la ira es la pérdida del control, es la impulsividad llevada al máximo extremo.
Eva Bach. Pedagoga y maestra: La ira o la rabia, es una emoción natural, que normalmente experimentamos cuando nos sentimos una amenaza hacia nuestro ser, nuestros derechos y nuestra dignidad.
Begoña Roman, Dra en filosofía: La Ira es un sentimiento negativo reactivo, normalmente fruto de una acumulación de pequeños enfados que no han salido, rodeados de mucha indignación ante una situación.
Eva Juan. Psicooncóloga: La ira la detectamos principalmente por reacciones físicas. Una de ellas es que nos ponemos rojos y se eleva la frecuencia cardio-respiratoria; cuando esto ocurre, tenemos que estar alerta para que nuestra mente no se descontrole y nuestras palabras pasen a ser agresivas y desafiantes. La cólera no nos permite saber qué hacemos, y aún menos, qué decimos.
La ira es como un cubo de agua sucia. Cuando nos enfadamos, tiramos este cubo sobre la persona que nos ha hecho enfadar y lo dejamos hecho un asco. Así es imposible resolver ninguna situación, y la agresividad, en lugar de disminuir, aumenta. Para dejar de estar dominados por esta agua sucia llamada ira, el primer paso es, como ya hemos dicho, identificarla.
No es bueno reprimir ninguna emoción, entre ellas la ira, pero si que es necesario aprender a identificarlas y regularlas; cuando la ira estalla, no trae consecuencias positivas para nadie, siempre todos pierden.
La ira nunca está faltada de razón, pero raramente tendrá un buen motivo.
Lo más importante para combatir la ira es tener paciencia y proporcionar tiempo para observar al otro antes de contestar. Muchas veces, la ira va acompañada de mucho movimiento corporal, hecho que consigue provocar a las personas que tenemos a nuestro alrededor. Por ello, es necesario calmar esta agitación respirando profundamente, así podremos dejar un espacio para el pensamiento y la razón, sin ellos, no podemos elaborar qué ha ocurrido y cómo debemos actuar.
Estar enfadado es como coger una brasa y tirarla contra tu "enemigo"; al final, eres tú el que se quema.
La asertividad es un instrumento fundamental, ya que nos permite decir aquello que pensamos y sentimos de forma directa, pero al mismo tiempo respetuosa. Si estamos indignados ante una situación, debemos comunicarlo, eso sí, siempre desde el autocontrol y la razón. Dejar estallar la ira no nos ayuda ni a nosotros, ni a las personas que tenemos alrededor. Así pues, siempre tenemos que pensar aquello que queremos decir, este es el pilar fundamental de la asertividad.
Quien domina su propia cólera, domina a su propio enemigo.
Es importante mostrar nuestro enfado, no debemos esconderlo, pero aún más importante es saberlo expresar de forma racional, de no ser así, difícilmente llegaremos a un entendimiento.
Y vosotros, ¿ Habeís "estallado" alguna vez?
TALLE
PLAZAS LIMITADAS. MÁS INFORMACIÓN EN:
http://eldivandigital.blogspot.com/2010/07/taller-de-inteligencia-emocional.html
Etiquetas: Inteligencia emocional, Recursos personales




















