jueves, 18 de octubre de 2007

PAREJAS PINOCHO



Fran y Marcos en el trabajo

- Marcos, este sábado salimos todos. Vamos a montar una cena por el ascenso de Jose, ¡esto hay que celebrarlo! Luego iremos a tomar unas copas.
- Bien Fran, yo me apunto, pero dile a tu mujer que si se encuentra con Marta, no le comente nada.
- ¿Por qué no lo puede saber tu novia?
- Vaaa, paso de decir nada, sino seguro que se mete. Si me pregunta, le diré que me quedo en casa descansando.


Unas horas antes, Charo y Marta en la parada de autobús.


- Charo, ¿Cómo estás?
- Ei Marta, muy bien. Ahora volvía a la oficina, corriendo como siempre.
- Si hija, yo igual, solo tengo una hora de descanso al mediodía. Tengo ganas de comer con calma un día de estos, siempre termino por cocinar lo mismo. Por cierto, le comenté a Marcos que me gustaría probar un Libanés que han puesto cerca del barrio, ¿Por qué no os apuntáis tu y Fran este sábado?
- No Marta, este sábado ellos tienen la cena de Jose, un trabajador de la empresa.
- Ah...vaya, Marcos aún no me ha comentado nada. Bueno, lo dejamos para otro día.


Marta y Marcos hablando por teléfono

- Y bien, ¿Qué tal el día cariño?
- Uf, hoy ha sido un día durísimo, estoy muerto. De hecho te quería comentar que este sábado me apetecía quedarme en casa, he estado llegando muy tarde estas dos últimas semanas y necesito descansar.
- Vaya, creía que ibais a cenar todos los compañeros del trabajo...



Una mentira siempre esconde de forma parcial o total la realidad, y el interlocutor, al hacer este tipo de declaración, sabe que se trata de una falsedad o, como mínimo, piensa que está ocultando parcialmente la verdad. Así pues, estaremos mintiendo cuando seamos CONSCIENTES de ello.

Antes de nada, reflexionemos sobre las siguientes cuestiones y identifiquémoslas con situaciones de nuestra vida en pareja.

¿ Mentir nos beneficia?, ¿Qué información nos conviene ocultar en una relación?, ¿Debemos ser totalmente transparentes?, y si no lo somos ¿significa que estamos mintiendo?

Las mentiras aparentemente “facilitan” las cosas y ofrecen autonomía e independencia en los momentos necesarios. Mentir puede ser la vía rápida para evitar explicaciones y disputas, para no escuchar el discurso del otro, para actuar como nosotros queremos de forma clandestina y así evitar la misma reacción en nuestra pareja, etc.
Este pasaporte a la “libertad” es una tapadera de sentimientos de desconfianza que poco a poco se vuelven contra nosotros y contra la relación de pareja en si (sobretodo cuando nos repetimos la idea de: “si nosotros mentimos, ¿Quién nos dice que la otra persona no hará? ). Además, mintiendo sólo conseguimos crear una ilusión de relación, no una realidad. Detrás del engaño existe una filosofía de vida con la persona que queremos, una manera de actuar calculada, una falsa libertad que termina por convertirse en esclavitud. Si mentimos, ¿Seguimos siendo nosotros mismos? Si no decimos la verdad a la hora de manifestar nuestras actitudes, ambiciones, aspiraciones, nuestras ganas por hacer y sentir, nuestras ansias por vivir como realmente deseamos...¿Somos nosotros mismos? Por ello, mentir nos convierte en esclavos de nuestras palabras y en continuos prófugos de la relación que vivimos con aquella persona a la que cada día decimos te quiero.

La desconfianza

La desconfianza es la razón principal por la cual mentimos. Centrándonos en la relación de pareja, la desconfianza en uno mismo hace que éste no se muestre tal y como es desde un principio; luego, conforme pasa el tiempo, la vía más fácil para seguir “actuando” es guardando en silencio el verdadero papel que se juega en la relación. Además, no explicar lo que realmente deseamos, aquello que nos apetece hacer, evitar hablar, no querer escuchar la opinión del otro, no querer discutir y llegar a un acuerdo, etc. es un claro ejemplo de falta de confianza con la pareja.
Todos guardamos secretos, miedos, sentimientos que no queremos con

tar, pensamientos que rondan por nuestra cabeza y que preferimos mantener en silencio; tenemos derecho a esta intimidad y eso no implica que no tengamos confianza con nuestra pareja. Ahora bien, a veces aparecen sentimientos, inquietudes, disconformidades, desacuerdos, etc. que es necesario que manifestemos para mejorar la calidad de la relación y en definitiva, para que nos sintamos cómodos y a gusto con ella. Si optamos por la vía de ocultar y dar un giro de 180 grados a la realidad, estamos disfrazando nuestras verdaderas intenciones y forzamos nuestra forma de actuar. Como consecuencia retroalimentamos el sentimiento de desconfianza y terminamos por volcar y reprochar nuestra inconformidad sobre la pareja. Si esto es así, ¿ Porqué no éramos nosotros mismos desde un principio? ¿Porqué no actuábamos tal y como deseábamos? Si hemos elegido el camino de la mentira, ¿Porqué ahora nos sentimos rabiosos e insatisfechos con nuestra relación? Y es más, ¿ Porqué nos sentimos decepcionados?

Cuando mentimos y llegamos al punto en que evidenciamos que la relación no es lo esperábamos en un principio, nos sentimos estafados, impotentes y no entendemos cómo ha podido ocurrir este cambio. Lo que quizás no pensamos es que hemos estado mintiendo sobre nuestras metas y objetivos, sobre nuestros sentimientos hacia ciertos aspectos, y cuando nos percatamos de todo ello, nos hemos convertido en unos auténticos desconocidos para nuestra pareja y nos resulta imposible presentar nuestro verdadero yo. Mentir no sólo se refiere a inventar una historia o trasgiversar una verdad, también puede responder a no ser asertivos delante de situaciones que nos desagraden, dejar de hacer aquello que deseamos una y otra vez sin manifestar lo que realmente nos apetece, esconder sentimientos que son decisivos para la relación, etc. Mentir es dejar de ser sinceros de forma consciente, con nosotros mismos y con los demás, sea cual sea el modo.

Así pues, podemos mentir por muchas razones: miedo al rechazo, temor a la decepción, falta de asertividad, desinterés, baja autoestima, etc. pero todas ellas quedan englobadas en el mismo saco: la desconfianza a nivel personal, de pareja o social.

Con todo esto, ¿seguís creyendo en las relaciones pinocho?




Consulta privada Mª Teresa Mata, psicoterapeuta y fisioterapeuta.


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4 Comments:

At 3:12 p. m., Anonymous D. Arias said...

Se miente para evitar conflictos y el miedo a el rechazo de la propuesta. Miedo a que no te dejen ir a esa cena, miedo a que no te dejen ir a ver el fútbol, etc.
Eso es porque en un principio, la relación s ebasa en ocultaciónde los defectos. Es decir en los primeros meses nadie se plantea ir con sus amigos ya que prefiere estar con l apareja para atarla. Cuando ya está atada, entonces las necesidades originale svuelven a la escena, pero se intenta ocultar para que la otra persona no piensa que hemos cambiado.
Por eso siempre digo que lo primero que se ha de mostrar cuando comienza una relación son tus defectos.
PAS...así de sopetón. Si le gustamos bien, sino mala suerte, no nos convenía y a por otra pareja que sea como queremos.
Saludos

 
At 11:17 p. m., Blogger El Divan Digital said...

@ D

BIenvenido al Diván

Cierto, la clave es mostrarse uno tal y como es. Pero las necesidades originales tal y como las describes no tienen por que verse como defectos, sino como intereses personales que necesitan ponerse en común con la pareja. El defecto es ocultar estos intereses o características personales; mostrarlos significa dar un grado de confianza a la otra persona.

Un saludo

 
At 4:06 p. m., Anonymous Anónimo said...

hola! busque alguien que escriba sobre lo que me pasa.. miento para que no sepan de mis fracasos. Voy a la facultad y me va muy mal.. pero nunca lo digo , trato de decir que me fue bien .. ya voy tres años mintiendo y lo tengo que seguir haciendo. Es horrible querria volver el tiempo atras.No mientan!

 
At 7:06 p. m., Blogger El Divan Digital said...

@ Anónimo

bienvenido al Diván, y gracias por ser tan sincero con nosotros.

Bien, está claro que reconoces el problema en el que te encuentras, y también, te has percadado de todos los inconvenientes que ha causado. Temes que los demás conozcan la verdad, pero tú no puedes ser tu mismo si sigues mintiendo; Estás a tiempo de parar todo esto, puedes poco a poco volver a confiar en los demás y contarles lo que ocurre, puedes poner en orden este gran caos para recuperar tus hábitos y tu día a día...la única solución es parar este bucle de mentiras y la única persona que puede hacerlo eres tú. Empieza organizándote y poniendo orden, este es el primer punto. Una vez sepas qué tienes que hacer, una vez hayas tomado las decisiones que te harán cambiar, ACTUA.

TIENES NUESTRO APOYO, CONTINUAREMOS AQUÍ PARA ESCUCHARTE.

UN SALUDO

 

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