martes, 2 de marzo de 2010

Yo contra el mundo



“Estoy enfadado con el mundo, con todo lo que me pasa, con todas las personas que me han hecho daño y me dan por saco cada mañana, con mi sueldo, con mi mujer, con mis problemas, con todo. Estoy realmente harto”.

“Estoy enfadado con el mundo”…
¿Cuántas veces hemos tenido esta sensación?

Luchar contra “el mundo” es imposible, nadie puede hacerlo. La magnitud de todo aquello que sucede es ilimitada, ¿cómo podemos plantear una solución ante algo invencible? Por ello es importante identificar qué cosas realmente son las que despiertan en nosotros ese odio y de ahí, plantear cuestiones y buscar solución. Esta sensación de estar enfadados con todo es muy común cuando varios sucesos “non gratos” aparecen en nuestra vida, hasta que un día tanta carga y presión ofuscan la realidad; es entonces cuando pasamos de ver el medio blanco o medio gris, a ver definitivamente el negro.

Ayer viví un episodio de alguien que creía firmemente que nunca más podría ver la luz. Hacía tiempo que las cosas no le iban nada bien, y por un motivo u otro, parecía no poder encontrar solución. Por supuesto, esto era únicamente una sensación, pero la sensación día tras día estaba agotando todas sus fuerzas. En pocas semanas, de ver el vaso medio vacío, paso a verlo completamente seco, sin esperanza alguna, sin opción a luchar por llenarlo e intentar beber y calmar su sed de nuevo. Sus palabras me aterrorizaron, sentí realmente la oscuridad, una oscuridad que quizás, si sus palabras algún día se cumplían, podría ser eterna. Por supuesto, no dudé ni un momento en pedir ayuda a su familiar más cercano, y de este modo avisé sobre la magnitud y el peligro que comportaba aquel “enfado con el mundo”, facilitando toda una serie de indicaciones para ayudar de forma instantánea a dicha persona.

En ocasiones, encontrar soluciones no es fácil, pero siempre existen opciones, siempre hay posibilidad de actuar de algún modo, de empezar a buscar solución por un lado u otro. Puede que en un momento dado no sepamos por donde empezar, que veamos el problema como un todo absoluto e invencible imposible de derrotar; por ello, es importante fraccionar el problema y decidir, con ayuda si es necesario, por donde comenzar.

Otro aspecto importante es justamente el de pedir ayuda. Si vemos que el problema empieza a ser realmente un obstáculo, no esperemos a que éste crezca aún más. Ya sea primero a una persona cercana, o posteriormente a un profesional, pedir ayuda es un paso a dar cuando nosotros solos no lo podemos superar. Una visión objetiva, unas indicaciones externas a la cuestión a tratar, una organización alternativa de ideas, un planteamiento distinto del conflicto, etc. Siempre ayudan a cambiar de color, y con ello, de pensamiento y actuación.

Y vosotros, ¿alguna vez os habéis sentido “enfadados con el mundo”?

6 Comments:

At 11:04 a. m., Blogger El Divan Digital said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

 
At 10:17 a. m., Anonymous Anónimo said...

Me enfadé con el mundo cuando perdí mi trabajo, y lo hice pagar a mi mujer y mi hija. Ahora por suerte ya no es así y he reaccionado. CUando algo no va bien, fácilmente TODO puede ir a trompicones, pero nunca va todo mal.

 
At 11:42 a. m., Blogger El Divan Digital said...

@ Anónimo

Me alegra que hayas cambiado tu actitud, puedes estar orgulloso de ello. Cierto, en ocasiones parece que todo va a trompicones, pero bien, nunca va todo mal, siempre hay cosas en la vida que ayudan a mejorar y cambiar el resto, es ahí donde debemos buscar la motivación para actuar.

 
At 11:31 a. m., Anonymous Anónimo said...

Yo me enfado cada vez que suspendo después de estudiar sin parar, lo quemaría todo. Luego se me pasa, pero me lo paso fatal y lo veo todo negro

 
At 8:39 a. m., Blogger El Divan Digital said...

@ Usuario anónimo

Bievenido a nuestro Diván. Tal y como comentas, pasados unos días, "se te pasa todo". Ese es un tiempo que necesitas para la reflexión y para realizar los cambios pertientes para mejorar tus objetivos. Cuando lo ves en un principio todo negro, quizás sea difícil meditar, pero cuando el oscuro se convierte en una escalera de grises, es ahí cuando puedes hacer una organización de ideas y motivarte para la superación y el cambio. La vida es un reto, adelante.

Saludos

 
At 2:20 p. m., Anonymous Anónimo said...

Mi marido se siente así, y yo no se como ayudarle. ¿Algún consejo?

 

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